Sinsentido y sininstrucciones.
Me quiero sin sentido,
sin libro de instrucciones.
Me quiero encendida
y no entendida.
Quiero mis alas
idealistas, invisibles
para los ojos mortales,
anclados en sus cuencas
y atados a un cerebro cuerdo,
responsable de un movimiento
lento, coordinado, acompasado.
Cerebro que mueve pies
unidos al asfalto,
que se apresuran cuando llueve
bajo techo y sofá seco;
o cuando brilla el sol y quema
y los ojos no soportan ese infierno
de luz sincera.
Me quiero sin sentido,
sin libro de instrucciones.
Quiero atraer miradas cuando,
en mitad de la calle,
recuerde que fue ese lugar,
en el que un día me miraste
y yo contuve las lágrimas.
Hoy no las contendré
y reiré, acunando
a mi antigua yo,
niña inexperta,
que se dejara hacer llorar
por tus ojos racionales.
Seré sinsentido y sininstrucciones.
Golondrina rozando el agua,
admirando su reflejo,
peinándose con el viento.
Seré irracional e irreverente.
Ante tu asombro,
desde tus pies anclados al puente
y tu cerebro ordenado.
sin libro de instrucciones.
Me quiero encendida
y no entendida.
Quiero mis alas
idealistas, invisibles
para los ojos mortales,
anclados en sus cuencas
y atados a un cerebro cuerdo,
responsable de un movimiento
lento, coordinado, acompasado.
Cerebro que mueve pies
unidos al asfalto,
que se apresuran cuando llueve
bajo techo y sofá seco;
o cuando brilla el sol y quema
y los ojos no soportan ese infierno
de luz sincera.
Me quiero sin sentido,
sin libro de instrucciones.
Quiero atraer miradas cuando,
en mitad de la calle,
recuerde que fue ese lugar,
en el que un día me miraste
y yo contuve las lágrimas.
Hoy no las contendré
y reiré, acunando
a mi antigua yo,
niña inexperta,
que se dejara hacer llorar
por tus ojos racionales.
Seré sinsentido y sininstrucciones.
Golondrina rozando el agua,
admirando su reflejo,
peinándose con el viento.
Seré irracional e irreverente.
Ante tu asombro,
desde tus pies anclados al puente
y tu cerebro ordenado.
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